Queda está mi paloma mensajera,
va en su pico la carta confidente,
cabalísitico número consiente
antes de darse al aire volandera.
Repique de campana bullanguera
nos cita a la noticia del ausente
que al corazón nos trae de repente
calor del vino de mejor solera.
Todo se agolpa en bruscas sacudidas
del timbre que nos llama cual hermano
a practicar las gestas prometidas.
Vibrar fluido de la voz del llano,
almas gemelas en amor prendidas
o la muerte que ronda muy temprano...
Jamás sabrás por qué - Karine Giébel
Hace 4 semanas






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